NOCHE AMARGA.
El manto de desesperación acompañando tu cama.
La enfermedad sudaba
en sus horas malas.
El mar rugia,
lacerando con sus
bravas olas la roca pelada.
Él mesaba sus negros cabellos,
su fatiga lloraba.
Enterrada su niña,
pendiendo de un hilo
la vida de su amada.
Noche oscura,
noche cerrada,
abismo de locura,
sufrimiento desgarrador
del alma.
Rugir de olas,
mar crecida,
mar brava.
Noche de miedos,
lazos de espanto,
miseria del que porta
la guadaña.
Alza los ojos y espera
la mañana.
Vuelve amor mio,
vuelve...
Claudia Ballester Grifo

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