lunes, 30 de septiembre de 2019

MOTÍN.
Estruja el desespero del que
no tiene nada y Le quitan
ganarse su sustento.
Le pagan con golpes
y patadas el mirar a los
ojos pidiendo cereal para
sus hijos, leños para
su fuego.
Se cuela el frío por caprichosos
agujeros.
Vence la enfermedad
y el miedo, diezmando
a los pobres, sin tocar
en su paso a los usureros.
Se gana dinero a costa
de manejar al desdichado,
al obrero, al que tira de pala,
al estamento más bajo
en todos los tiempos.
Se repite la historia y
qué hacemos.
Aunque vistamos al rico
de pobre y al pobre de rico,
nada cambia sólo el nombre.
La igualdad es una utopia
y la revolución no se puede.
El hambre hará rugir
las espadas, blandiendo
sus filos, cercenando
ilusiones y voluntades.
La hartura vestirá la bandera
y cuando ya no tengamos
más que perder saldremos
a defender o a ganar si queda
algo.
Claudia Ballester Grifo
LUCHA INTELIGENTE.
Puede la rebeldía cabalgar
sin espuelas.
Coger el mejor alazán
y sudar el viento al rozar
los riscos y besar las lomas.
Puede discurrir el pensador
que es libre y no debe
réditos ni dobleces.
Su capa vuela entre algodón
de nubes y prímulas silvestres.
El blanco inmaculado de su
torsura yace en sueños inocentes.
No despierta a verdades porque
se cree dueño de la llave
de tiempo y justicia,
la arena desciende mil veces.

Puede la rebeldía poseer
campos y haciendas.
Puede poseer a sus gentes,
pero sólo el ilustrado verá
en renglón recto y con
nítida tinta la realidad
que se presenta.
Pasarán años de arenas,
las vetas de canas,
ceñirán las ideas,
se escribirá en puntal
sobre polvo y la rebeldía
seguirá siendo la apuesta.

Galopar sin espuela.
Crin azotando las mareas.
Rugir del argéntico mar
mientras se sujetan las cadenas,
al fin todo tiene un precio,
es de sabios negociar
y no perder valores
ni firmeza.
Se tiene que llegar al destino
y, desde allí, levantar la columna
que soporte los principios.
Desde el centro del poder
la rebeldía cobra sentido.
Claudia Ballester Grifo
Ilustración de Anna Navarro.

sábado, 28 de septiembre de 2019

PEQUEÑA.
Pequeñita, muy pequeñita,
princesa tierna.
Corazón de baja cuna
si eso se pudiera, altas miras,
altos vuelos de lectura
y modales a hora cierta.

Todo se aprende
a edad tierna.
Quién se construye de la nada
avanza y se sostiene
con tinta y rúbrica propia.
Quién se cree amo
sobre plebeyo y abusa
del regalo dado,
tal vez se encuentre
con duro fracaso.
Muerda el polvo
del camino y se salpique
de charca infecta y negra.

Pequeñita muy pequeña.
Madre perla en la concha,
nácar ligado a la joya.
Estrella en el cielo,
luz de la noche,
polvo y estela de la mañana.
Fuerza y orgullo de mujer,
sapiencia que nace de observar,
siempre detrás y oculta
en lo que el tiempo y
la moda declaman.

Pequeña, tan pequeña
que elevas los brazos,
tocas el cielo,
inventas el arco iris y
a todos desconciertas.
Tienes ángel,
eres alma vieja.
Ojos del mundo,
aire, pulmón,
pequeña, pequeñita,
muy pequeña.
Claudia Ballester Grifo
SOMOS LO QUE QUEREMOS.
Vuela mujer con
tus ilusiones puestas.
Vuela tesoro de la naturaleza,
madre tierra.
Eres libre en tu elección,
de dudas llena.
El '' no'' siempre es''no'',
pese sobre espaldas,
muros, pared y bloque,
sea lo que sea.

Delicada en rasgos,
belleza que otros respetan.
Si en una noche oscura,
alguien flaquea que
no sea sobre tu cuerpo
de alabastro donde se rompa
y golpee el martillo
de frustración y deseo
a puertas llenas.

Lucha mujer, mundo
y tierra.
La honra de la madre
es el agua que la sed
llena.
El pan que muchos comen
y otros penan.
Mujer, fuerza y tierra.
Semilla del mundo,
matriz y poder de la
hembra que elija y quiera.
Claudia Ballester Grifo

La noche

 La noche nos abraza,
a veces,con prepotencia.
La noche no entiende
que no siempre
nos entregamos.
Si ella entendiera que
 con sólo rozarnos
ya nos duele,
tal vez y sólo tal vez,
entonces,nos redimiera.
Claudia Ballester Grifo

Comentario a '' Pesadillas''
de Jose Luis Posa

viernes, 27 de septiembre de 2019

LUNA DORMIDA.

Nívea piel,
eléctrica como la luna.
Ojazos verdes que
nos regala la fuerza
que arrastra las mareas.
Besa el dorado trigo
de sus cabellos
la inocencia del sol
cuando se despereza.
Abraza el cuerpo de
mujer el satélite
y la estrella.
Plata y dorado en el
corazón de niña buena.
Hermosa por dentro
y por fuera.
Rige su luz, cosmos
sin fronteras.
Fuerza y viento de
larga cabellera.
Postura firme
en cuerpo de princesa.

Claudia Ballester Grifo.
PARA TI

jueves, 26 de septiembre de 2019

JUICIO.
Ojos verdes de mirada lánguida.
Bruma del mar, rocío de la aurora, desperezo de la mañana.
Una denuncia de guante negro,
influencia con mordida alta.
Se levanta un juicio
de mentiras dadas.
Embilece el dinero,
busca otras aguas.
El filón se busca,
 con las uñas quebradas.
Pende la soga
por afrentas de peluca
empolvada.
Priva el amor de una antigua
promesa.
Es el amor imposible
el que cortará la soga.
Es el amor hallado el
que da calor a una injustícia,
de todos los tiempos, pagada.
El galán escapará,
pagando su inocencia
la honradez de una
mujer casada.
Claudia Ballester Grifo
NOCHE AMARGA.
El manto de desesperación acompañando tu cama.
La enfermedad sudaba
en sus horas malas.
El mar rugia,
lacerando con sus
bravas olas la roca pelada.
Él mesaba sus negros cabellos,
su fatiga  lloraba.
Enterrada su niña,
pendiendo de un hilo
la vida de su amada.
Noche oscura,
noche cerrada,
abismo de locura,
sufrimiento desgarrador
del alma.
Rugir de olas,
mar crecida,
mar brava.
Noche de miedos,
lazos de espanto,
miseria del que porta
la guadaña.
Alza los ojos y espera
la mañana.
Vuelve amor mio,
vuelve...
Claudia Ballester Grifo

miércoles, 25 de septiembre de 2019

A MI PERLA ASIÁTICA
Un dia como hoy,
vestido el campo de
amapolas rojas,
arrebolaba la sonrisa
de una diosa.

Con sus atenazados ojos
 de almendra y
esa dulce timidez
de la adolescencia,
hipnotizaba con elegantes
movimientos a todo
ser o cosa.

Fluyes mujer como agua.
Etérea, volátil en los
sueños atrapas.
En las fraguas estampas
tu nombre de flor
y escarcha.
Mirando todo lo que
alcanzas, sufren desmayos
el amor y la esperanza.

Pisa fuerte y ondea tu garbo,
levanta la bandera de
tus fantasías.
Siembra el mundo de anhelos,
que en tu suspirar dibujas,
formando en el cielo
las nubes el mirar de
tus alianzas.

Un dia como hoy
nació mi alegría, mi ilusión
y mis ansias.
Un dia como hoy
fui madre y eso
no se olvida para nada.
Lloran mis ojos gotas de
esperanza.
Viste mi sonrisa el rosario
de tus perlas blancas.
Fundidas, hija mía,
en el tiempo, el cosmos,
la casualidad, en el todo
y la nada.
Claudia Ballester Grifo
A LIDIA.
Cantan las avecillas
melodiosos trinos,
trenzan con sus plumas
tejido fino.

Se alza el campo de algodón
rivalizando con las nubes.
Viste el rayo del sol el lienzo
con el que imprimir el dibujo.
Se lanzan las flores en
mercadillo de estampa,
estrellándose los colores
en un dia de fiesta.

Con hilo de seda se
deslizan los blancos gusanos,
creando capullos,
enhebrando puntales de acero,
con los que unen por firme
encajes y suaves tules
con un tacto nacarado.

Despierta mi niña a
sus 19 otoños.
Descubre la silueta de lisa tela,
descuidada en somnoliento
letargo espera ser perifollo
de chica tan bella.
Envuelta en su vestido,
arropada de colonia fresca,
mueve el brillo de su pelo,
mi niña preciosa.
Sale a la calle, los pajarillos
la besan.
El sol bruñe su pelo.
Las rosas arrebolan sus mejillas.
El dia de su cumpleaños
comienza.
Feliz cumpleaños, Lidia!!!
Mamá.
Claudia Ballester Grifo.

Un guiño a su armario.
EL ADIÓS.
Cruje la madera del bajel a lomos del mar picado.
Salta la sal del agua,
engarzando  un rosario de piedras.
Las velas henchidas,
a medio recoger a toda prisa.
Huele a distancia, moho,
el rancio del miedo por
desertar de un amor huido.

En la playa, con el torso encogido
por la angustia, llora la preñez,
abandonada por la cruel cobardía.
Protegiendo con manos
finas el abultado calor
del amor, salta el vientre
con latidos punzantes,
dando patadas de vida,
sintiendo la joven madre
la esperanza de una nueva pasión.

En la distancia el rugir del océano,
lleva cantos de murmullos
que entiende muy bien
el alma del cobijado.
La distancia se encoge con flores,
blancas campanas, margaritas
de colores.
Nacerá el niño esperando
al padre.
La madre acunará sus días,
bendecirá sus noches.
Cuidará del niño para que
siendo mayor no abandone.
No se repetirá la historia,
la madre responde.
Claudia Ballester Grifo
RECUERDOS.
Mirando por la ventana de mis recuerdos.
Perdida en las fotos de antaño.
Paseando entre blancos y negros.
Rutilante de amor y belleza.
Saltando por el embrujo
caprichoso del tiempo.
Empezamos camino y me siento
satisfecha.

Mirada de soslayo a la ternura,
a la poesia braceando en aguas
tranquilas, policromas en
anocheceres tempranos.
Veta de bronce en serenas
despedidas, aleteo de plácida
brisa.

Burbujea el agua, abriéndose
camino, olvidada.
En cuenco tiendo las manos
para no perder regalo.
Lloran mis ojos lo que
no retiene el sentido,
renace el pesar de lo pasado.

En el cielo está escrito.
A retazo bien expresado.
Fui feliz y doy fe de que
mi vida es un sueño  del
que aún no he despertado.
Es mi dicha un llanto,
mi dolor una estridente carcajada,
acalla lo imposible,
despeja la mente de lo no
deseado.

Brisa, fuego y canto.
Luz, color, alegría;
manto de verde campo.
Es mi cuerpo reclamo de
cariño,
un despliegue de color
harto.
Intento hacerme entender
Y, si no lo consigo,
envuelta en blancas margaritas
luciré mi encanto.
Claudia Ballester Grifo

martes, 24 de septiembre de 2019

TRANSMISIÓN.
(acetilcolina, hipocretina, histamina, serotonina, noradrenalina y dopamina) neurotransmisores que despiertan el cerebro y nos llevan a un estado de vigília.
Tú no puedes bañarte en el fluido que empapa mi entendimiento.
Tú no conoces las conexiones que dominan mis ritmos.
Tú, amigo mio, puedes bailar en mareas saladas. Incluso bucear en frescas y dulces aguas que sudan de mineral llenas.
Puedes intentar abrazar líquidos y detener mareas.
Puedes querer abrazar mi idea y no entenderla.
Puedes sudar aguas enteras!!!
Amigo mio, tal vez puedas.
Pero de puntillas, rozarás mi idea.
Se encenderá la luz para que vieras
y,seguirás mirando pensando que aciertas.
Suspiro de ternura y agradecimiento.
Es mucho si lo intentas.
Estas neuronas mias,
de conexiones plenas,
andan como andan
después de tanta hipoglucemia.
Se retuercen y se inventan
y en una cuna de flores
vuelven a nacer, alguien me dijo,
que era posible,
y aquí se presentan.
El pensamiento es de cada uno
que nadie lo desmienta.
Somos lo que pensamos
y creemos a fuego sagrado.
Ideas a horcajadas,
nadando en la miel
que nos inventa.
Fluido de vida,
agua de lavanda...
amigo mio,
boca fresca.
Claudia Ballester Grifo
TRANSMISIÓN.
(acetilcolina, hipocretina, histamina, serotonina, noradrenalina y dopamina) neurotransmisores que despiertan el cerebro y nos llevan a un estado de vigília.
Tú no puedes bañarte en el fluido que empapa mi entendimiento.
Tú no conoces las conexiones que dominan mis ritmos.
Tú, amigo mio, puedes bailar en mareas saladas. Incluso bucear en frescas y dulces aguas que sudan de mineral llenas.
Puedes intentar abrazar líquidos y detener mareas.
Puedes querer abrazar mi idea y no entenderla.
Puedes sudar aguas enteras!!!
Amigo mio, tal vez puedas.
Pero de puntillas, rozarás mi idea.
Se encenderá la luz para que vieras
y,seguirás mirando pensando que aciertas.
Suspiro de ternura y agradecimiento.
Es mucho si lo intentas.
Estas neuronas mias,
de conexiones plenas,
andan como andan
después de tanta hipoglucemia.
Se retuercen y se inventan
y en una cuna de flores
vuelven a nacer, alguien me dijo,
que era posible,
y aquí se presentan.
El pensamiento es de cada uno
que nadie lo desmienta.
Somos lo que pensamos
y creemos a fuego sagrado.
Ideas a horcajadas,
nadando en la miel
que nos inventa.
Fluido de vida,
agua de lavanda...
amigo mio,
boca fresca.
Claudia Ballester Grifo
POLDARK.
Cabalgando en las nubes de nuestros sueños dibujamos esperanzas.
En la luz acuosa de nuestra mirada abrigamos anhelos.
Se fue la miseria buscando honor y fortuna.
Volvió de la más cruda penúria envuelto en paño de buena lana.
Cabalgaba la decisión y la fuerza.
Trota la juventud  llena de pasión e ideas.
Llega la decisión y las ganas de poner remedio a la desgana.
Las buenas noticias se encontraron con papel de doble vuelta.
Ayyyy, el amor!!! Llorando se queda con la pena.
Ella le mira y la vista se desmaya inquieta.
Él enfrenta su mirada y se queda perpleja.
En medio de los dos, el prometido se sabe ganado, pero apuesta. La llevará de la mano al altar. Gana el honor de la familia pierde la promesa.
Muere la promesa de un amor que no creyó en su vuelta.
Claudia Ballester Grifo
UNA MIRADA
Hijo, mientras tú creías
 que no te miraba
yo veia en ti mi mirada.
Esa luz que encendí
en su día y que ahora
es el farol de mi morada.
Ese aporte día a día,
sin intención, pero
con disciplina.
Ese mimo de vida
que siendo pequeñito
recibias y jugando
con barro y arcilla,
sucio hasta la barbilla,
con chispas en la
mirada ya hacías
poesia.

Hijo, mio. Pura fantasía.
Jugando tocábamos
el cielo y oíamos música.
Suenan los cascabeles
de tus risas y esas
manitas amadas son
las que ahora me cobijan.
Tu calor arropa mis rodillas.
Crujen mis huesos
y tú, hijo mío, eres las
almohadillas de mis
pasos enlentecidos
por el transcurso del
desgaste y del uso
del peaje de esta vía.

Hijo, sin mirarte te veía.
No me reclames,mi cielo,
hasta cuando pensabas
que no te miraba,
me tenías.
Mamá
Claudia Ballester Grifo

lunes, 23 de septiembre de 2019

REINA DE ESCOCIA.
Maria Estuardo, naranja,
blanca, preciosa.
Fuisteis traicionada tantas
veces como te alzaste
valiente, determinada
y hermosa.
''Qué vuestra alma se apiade
de la mia'' dijo una reina
a la otra.
La llevaba a la muerte
con máscara blanca
y masculina.
El poder envilece
y los hilos finos otros movían.
Ofreciendo libertad de
culto el Catolicismo,
vara dura enfrentó
el Protestantismo.
Murió la inteligencia,
se mató el orgullo de reina,
se murió la madre,
se quedó su hijo.
Claudia Ballester Grifo

domingo, 22 de septiembre de 2019

AMOR.
El amor es el secreto. Ese sentimiento que nos desborda y que nos ahoga si no lo podemos compartir.
El amor escribe hermosos relatos y nos conduce por una senda de fructífera armonía.
El amor es el motor de arranque y una autopista de posibilidades que da sentido a la vida.
El desamor es una herida inferida que sana con el amor que nos rebosa.
Feliz domingo, amigos.
Claudia Ballester Grifo


Cuando el cuerpo es un amasijo.
Cuando el cuerpo se convierte en prisión del alma. En verdugo porque el dolor atenaza los sentidos y embota la mente. El cansancio se apodera de nuestro ser y crujen los huesos con ese frío que parcializa el movimiento.
Cuando las articulaciones se calcifican y cristaliza el exceso de mineral donde más nos duele... Qué bonito es pensar que surgimos rompiendo la crisálida y nos convertimos en bellas mariposas de colores más intensos en cuanto el sufrimiento ha gritado más fuerte.
Extendemos nuestras alas y nos elevamos. Somos luz, canción, marea y viento.
Claudia Ballester Grifo


sábado, 21 de septiembre de 2019

LA SENDA
Con los ojos del alma
se divisan parajes
llenos de magia.
Cantan las fuentes
el nacimiento del agua,
tesoro líquido del sediento
en la fuerte luz
de la mañana.

Con las manos alzadas
se toca el lucero del alba,
siendo las musas
las que bailan lienzos
de tinta dorada.
Describen ritmos
de historias pasadas,
marcando el paso
de la tamborilada,
que es fábula y folklore
la mezcolanza que hace
falta.

Reinventemos en cada caída
con o sin agravio
conformada.
Rehagamos la compostura
de manos bien trabajadas.
Pongamos estrellas
y flores
en lugar de cardos y espinas.
Qué la sangre no brote,
cerremos la herida.
Sellemos el enojo,
demos paso a la vida.
Claudia Ballester Grifo
Perdiendo un segundo.
El amor es lo más natural que ha parido la tierra. Es la supervivencia misma. No camuflemos los sentimientos y perdamos un segundo en mirar, en acariciar, en regalar palabras de mimo y cariño a esas personas que queremos a manos llenas.
Perdamos un segundo en encontrarnos a nosotros mismos y rescatémonos del mundo del estrés y la rutina.
Silenciemos los gritos del hastío y podremos observar lo simple que es hallar un poco de frescor y alegría en una brizna de polvo de mariposa, en el olor cítrico de lo genuino.
Abramos los ojos, no hace falta tapar ojeras. Con las ganas, sobra.
Abramos los brazos y abarquemos las briznas de chispa que la ilusión nos pinta. Abracemos el amor que nos inspira y nos perdura. Cojámonos de la mano de amigos y familia. Etiquetemos  a los conocidos que algún día se sumarán a la gran fila que enlazamos de manos blancas y queridas.
Dibujemos palabras amables y enviemos en globos de colores intenciones.
Queremos un mundo que entienda que don dinero no es un mago y los valores nunca se vistieron de negro.
Claudia Ballester Grifo
LOURDES.
Caramelo de lazo rojo.
Ojos despiertos de mente despejada e inquieta.
Contorneo de flores en ese vestido de chicuela.
Estilizadas piernas de hueso fino y piel morena.
Sonrisa de justícia y verdad llena
que acompaña ese rictus de aseveración presupuesta.
Terremoto de ideas,
sunami de creatividad,
revoltijo de actividad,
plenitud de vida llena.
Bonita entre las bonitas,
no te falta mi te sobra
ninguna lentejuela.
Brillas Estrella máxima y,
arrastras en tu cola un
montón de estelas.
Deja que te sigan y
arromanga tu traje de cola.
Eres gitana y sevillana
en la feria.
Eres luz y color,
destacando siempre
por menos que tú te creas.
Eres el dibujo que has creado,
cincelado a trazo fino,
bonita, preciosa...
sonríe porque lo has
conseguido.
La belleza se despliega.
Claudia Ballester Grifo
La sensibilidad actua como una pluma. Vuela ligera y etérea.
La sensibilidad es contundente porque escribe con pluma de tinta imperecedera.
La sensibilidad es la fuerza que mueve montañas. Actúa con convicción y verdad. La sensibilidad es empatia, apego, cariño, afecto.
La sensibilidad es el alma del poeta. Es la mejor herramienta para intentar dibujar un mundo mejor.
Claudia Ballester Grifo

jueves, 19 de septiembre de 2019

Enfado

Qué escribir cuando te pudres por dentro.
Qué escribir cuando tus labios están cerrados y las tripas aprietan desde dentro.
Qué decir sin descubrir el secreto que muchos padecen, pero  que todos se quedan muy adentro.
Inspirar despacio y exhalar con tiento.
Acompasar los latidos y pedir al cielo que no le de a uno un golpe seco, que lo deje aturdido, sin concierto.
Lucirá el dia, desperezo del alba. Tragaremos la noche y digeriremos la falta.
No hay perdón que manuscrito.no cuñe.  No hay razón que el tiempo no purgue.
No hay entendimiento más obligado que el del padre al hijo.
Duele la adolescencia donde debe doler. El tratamiento no existe por lo que  nos inmunizamos con el tiempo y la experiencia.
Terapia de uno con uno. Mañana amaneceremos y la vigília se llevará el rechinar de dientes y apretar de mandíbula.
Te miro a los ojos y me tatuas. Se congela el tiempo y en choque de rictus crece el desconcierto y la disputa.
Ayer me querías y hoy toca traca.
Mañana, nada. Pasado, a lo mejor me llamas. Soy mamá.
Claudia Ballester Grifo

carta a mi padre

“Papá, padre mío, padre nuestro. Sé que mi mente está totalmente abierta a ti, ya no tiene secretos. Aun así, deja que verbalice mis pensamientos, ya que el desconsuelo de la familia que no puede abrazar tu cuerpo, necesita liberar sus emociones humanas.
Tú, descansas papá, de eso no me cabe la menor duda. Tu alma se ha elevado alto, libre y ligera, liberándose de un cuerpo esclavo. Te has reunido con tus padres, tus dos hijos y tus hermanos. Disfrutas de los seres amados que llevabas tanto tiempo sin ver. Sin ataduras, sin limitación alguna. Has alcanzado la felicidad plena al lado del Padre. De eso papá, no me queda la menor duda. Pero, papá que solos nos hemos quedado. Qué vacío tan tremendo para todos los que te queremos. Todo giraba en torno a ti, nos necesitabas tanto… que ahora nos cuesta aceptar esta libertad a la que nos vemos forzados.
Fuiste un hombre muy amado y un padre muy querido, tu jovialidad y optimismo nos inundaba de ilusiones nuevas. Llenabas la casa, por completo, sólo con tu presencia.
Formaste una familia unida, sólida en principios y llena de buenas voluntades. Nos diste un patrón para seguir y todos, sin excepción, copiábamos tu dictado.
Disfrutábamos de tu alegría innata, de tu optimismo, tu fuerza, tu voluntad de lucha y trabajo… fuiste leal y espontáneo. Emocional y apasionado. Celoso de tu familia, protector y mimoso. Yo, te definiría como un huracán que lo arrastraba todo a su paso. Alejabas lo malo para que surgiera el verdor y el buen olor sano.
Alguien tuvo mucho que ver en todo esto. Tu media naranja, el otro corazón que palpitaba con el tuyo, al ladito de tu pecho. Mamá inspiraba tu lado bueno. Supo ser tu compañera y sacar de ti lo que tanto admirábamos todos. Ella, a tu lado permitió que te hicieras grande y volaras lejos, esa misma mujer que ahora sufre la separación obligada con resignación, pero desconsuelo. Ayúdala, papá a ver la luz. Ahora eres tú el que puede hacerlo.
Exhalaste el último suspiro sin saberlo. Te fuiste de nuestros brazos tranquilo y sereno. No te percataste de que el alma abandonaba el cuerpo. Por eso papá, creo que nos has llenado de una paz y un amor inmenso. Siento mucho cariño dentro de mi cuerpo. Una especie de resignación mezcla de paz y a la vez de consuelo. Me llega un amor inmenso. Ganas de abrazar y besar al mundo entero. Siento gratitud porque la gente nos ha acompañado en el desconsuelo. El pueblo te quiere, papá y acompañó tu cuerpo. La Iglesia estaba llena y tú, estoy segura, sonreías desde el cielo.
Gracias, gracias a todos. Mi gratitud en especial a los contertulios de los martes, tus amigos sinceros. Se acostumbraron a la enfermedad y vencieron sus miedos. Se acercaron a ti y tú los recibías y los esperabas con los brazos abiertos. Os decíais que os queríais y ahora que los has dejado espero que sientan también la paz que a tu familia has dado. La gratitud de toda la familia para los amigos de mi padre que en nuestro corazón han arraigado.
Ole, ole y ole, papá… asumiste la enfermedad y tú, toro cerril, te volviste cordero mimoso. Ha sido un placer ser tu hija y mimarte cuando has querido ser mimado. Papá, te mereces que sonriamos, que seamos fuertes, es lo que nos has enseñado. Nuestro corazón ahora quebrado, quien sabe, tal vez no cicatrice, pero, empiezo a creer que también se vive con un corazón señalado. Al fin y al cabo, ese corazón está por ti abrazado. 
        Te queremos, papá.”
Claudia Ballester Grifo

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Enfermedades.

Soy enfermera. La parte científica está y cuenta. La genética marca el.pulso de lo que puede llegar a ser. La actitud marca la diferencia. Podemos mejorar, incluso sanar adoptando una vida sana. Con ello quiero decir:
1 Dieta mediterránea o la adaptada a cada país según su clima y costumbres.
2 Deporte moderado.
Hidratación con agua. Hay que beber la sed que se tenga. El cuerpo es sabio. Un mínimo de litro y medio cada24 h.  Las bebidas ricas en minerales sólo para restaurar diarreas o en ejercicio intenso.
3 Actitud positiva ante la vida. La vida es nuestra y la manejamos nosotros.
4 Ayudas antiestrés. El peor enemigo hoy en día de nuestra salud.
La energía fluye si mantenemos una mente sana. Mente y cuerpo Unidos con el alma. La serenidad y el equilibrio que alcanzamos marca la diferencia.
Leer para volar y alcanzar hasta donde no llegamos.
Escribir para expresar nuestros sentimientos.
Amar para llegar a lo más alto y querer para comprender y entender al hermano.
Disposición favorable y la humildad suficiente para entender que no somos nada sin el otro. La fuerza del grupo es primordial para ello los integrantes debemos encontrar el equilibrio.
Muy buen jueves a todos.
Claudia Ballester Grifo

La verdad.

La verdad no existe. La verdad es la mentira que todos creemos. En el momento que dejamos de creerla ya no sirve.
La verdad de cada uno es nuestro sentir, nuestra convicción. Podemos defender lo que somos, lo que hemos creado. Esa verdad,siempre nuestra, se puede  defender como una convicción, siempre respetando el sentir de otras verdades, otros fundamentos.
Claudia Ballester Grifo

Espiritualidad.

Claro que sí. La espiritualidad la tenemos todos. Otra cosa es la religiosidad. Ahí ya entran los dogmas y la fe. Nos ha servido hasta ahora, pero eso puede cambiar, evolucionar o adaptarse. La espiritualidad es connatural en el humano. Energía y física. Alma y cuerpo. Un engranaje perfecto mejor y muy superior a cualquier máquina que podamos inventar.
Claudia Ballester Grifo

martes, 17 de septiembre de 2019

DOS MUJERES.
Piel a piel.
Ojos negros en
Verde mar.
Rizos de reflejos naranja,
cimentados en un
castaño miel;
enredados en el
bruñido cava,
oro en el amanecer.

Espalda recostada
en espalda.
Estremecimiento
y acorde de sentidos
en el ansia del
querer.
Pieles aceituna y
nívea compitiendo
en caricias, recomponendo
los hilos de lo que
se debe y puede hacer.

Secreto de amigas,
susurros ahogados
en horas brujas,
cuando los sueños
duermen enroscados
en caracolas.

Risas de adentro,
espontáneas, cantarinas
y claras.
Fluyendo como el agua
del arroyo en el desperezo
de su nacimiento.
Alegría de juventud,
inocencia y esperanza.
Déjemos que se ame
el amor.
Déjemos a las niñas
que hablen de sus cosas.
Qué tracen un puente de
dulce gominola,
que elijan ellas el
color que sea.

Manos cogidas,
prendiendo en alfileres
la historia de su vida.
Escribiendo un principio,
esperando que nadie
 trunque por ineptitud
o cobardía.
Son los que miran
al otro lado o de
medio lado,
del amor, la hipocresia.
Claudia Ballester Grifo
Cuidado cuando dependes del amor del otro para procurar tu felicidad. Uno es feliz y luego conoce el amor. Comparte y lo respeta y dura lo que quieran los dos. Nada de colgarse a la espalda del otro.
Claudia Ballester Grifo

Destruir.

Destruir es sencillo. Con una patada va la construcción fuera. Construir el lego es tarea ardua y complicada. Hacerlo entre varios un aporte. Maduremos. Empecemos a valorar la tarea del grupo. La rebelión y la insatisfacción se levanta aportando.
Claudia Ballester Grifo
TERNURA.
La ternura es la que te permite ver con los ojos del alma.
Te insta a abrazar el amor.
Te conmueve de tal forma que se inspira con su imagen y respiras por y para sus ganas.
Se afloja el cuerpo y suenan las arpas. La lira del amor es la que profana nuestros conciertos.
La melodía se alza sin opereta, haciendo del aprendiz,
el maestro.
Claudia Ballester Grifo

lunes, 16 de septiembre de 2019

MARINA.
Con el dedo en la boca
haciendo de pipa.
Cogida a su sueño,
plácida en su cuna.
Lo siento mamá,
yo no quería.
Recibí un golpe fuerte
en la espalda,
mamá querida.

Sentía tu voz,
arrullando mis fantasías.
la mano de papá,
acariciando mi mejilla.
Me llegaba vuestro
cariño, os sentía.

Lo siento mamá,
yo no quería.
Me así con fuerza,
cogida a la vida.
Feliz en mi bolsita,
nadando en agua tibia.
Una fuerza arrolladora
me empujó al tobogán,
bajada sin retorno,
impelida...
Lo siento,
mamá querida.

Me convertí en
la hija de las estrellas,
tu Marina ungida.
Me convertí en
el sol que alumbra tus días.
En la noche despejada
de mil luces abastecida.

No llores mamá,
aquí me cuidan.
Juego con niños
todos los días.
El reloj de la eternidad,
está provisto de
agujas finas.
La ruleta del tiempo
da paso a infinitas vidas.
Nos vemos en una
de ellas,
mamá querida.
No llores, mamá.
Claudia Ballester Grifo.

domingo, 15 de septiembre de 2019

MALDITO

Caída en el suelo,
estrellando los gritos
en neuronas desgarradas.
No oias ni sentías.

Un bebé lloraba
en la cuna y con instinto
 primitivo estirabas
tu cuerpo alargando
tu dolor en mano abierta.

Púrpura es el manto
del cielo cuando cierran
sus ángeles y empieza
el crujir del miedo.
Se descargan los golpes
contundentes, fieros.
Salpica la sangre,
habla el verdugo con
mano de hierro.

Lenguaje de ira,
depravación del amor
y de lo humano.
El odio derrite la cera,
quema la piel con
tatuaje imperecedero.
Desde lo más hondo
del pesar humano,
vomitas rojo y tu
mirar vira en ciego.

Es el compañero querido,
el padre del bebé
sin aliento.
Es el sueño de tu vida,
las expectativas bordadas
con tiempo e ilusión.
El sí quiero acordado
de colores,
la luz que guía
tu camino para formar
el nido que ahora
sepulta tu amor.

Yaces en el suelo,
el último suspiro
te abandonó.
Malnacido el compañero,
marido, padre que
violó tus expectativas
y huérfano de madre
al niño ahogado en
lágrimas en su
cuna sólito, dejó.
Claudia Ballester Grifo.
Claudia Ballester Grifo

sábado, 14 de septiembre de 2019

Más amigas

Los algodones del cielo
labran dibujos caprichosos.
Pinceles libres de prejuicios,
estampan color y armonía,
creando el lienzo perfecto.

Danzan las palabras,
creando una compostura,
seduciendo con ritmo
y traje de domingo.
Se eleva una melodía,
se aposta la poesia.
No hay mejor modelo
que el hambre de
sentir y expresar
mirando la fotografía.

Hablan solas,
la amistad y la camaderia
Van de la mano,
forman fila.
Sonrisas que estampan
la alegría.
Cuño de oro que valida
la historia de
unas amigas.
Las mejores.
Claudia Ballester Grifo.


A mis amigas.



Hueles a campo,
a fruta fresca,
sonrisa abierta.
Contagia la estampa
del cielo calmo,
azul remanso de
mar y agua.
Tierra sembrada,
vergel de verde
y flor llena.

Imán de madura amistad,
trabajada desde los pupitres,
Forjada de calles
y juegos de escondite
y volteretas.
Complicidad de chismes,
cosas nuestras.
Días de niñas,
noches de damiselas.

Tres piezas, muy bien
puestas.
Tres jinetes con
garra y fuerza.
Tres sonrisas que
no por ser tiernas
son menos alegoría de
drama y opereta.
Bailan lo que haga
falta y hasta hoy,
chicas, esposas y madres,
amigas de una pieza.
Claudia Ballester Grifo.



viernes, 13 de septiembre de 2019

SUEÑO DE VERANO.
Dibujando tu sonrisa
en la arena de la playa.
Lamiendo los besos
del agua que te alcanza.
Impregnándome  de la
sal de tu gracia,
voy dando vueltas
en el insonmio
de esta noche incierta.

Sueño las escenas
de la mañana de sal
y arena.
De sol caliente,
de brisa, de rumor
de olas al deslizarse
por la falda de
mi ladera.

De caracolas enroscadas,
perdidas  en tus rizos,
que recojo con esmero,
formando el collar
que una tu cariño
con el mio.

Das vueltas, al lado mio.
Noto tu calor,
me acerco y pego
mi cuerpo al tuyo,
acaricio tu cara,
me arrebujo notando
con alivio que mi
sueño de arena,
anochece yaciendo
contigo.
Claudia Ballester Grifo
SOÑÁNDOTE.
En la cortina blanca
de tus sueños
más guardados,
se prendió una rosa
del jardín encantado.
Su fragancia perfumada
te cercó y obnubiló,
anulando tus encantos.
Ella fue la dueña
de tus días y tus noches,
de esas madrugadas
sin descanso,
que arrugados los párpados,
te negabas a dormir
y no la hallabas
en tus brazos.

Cama de dos metros
de soledad llena.
Sábanas frías y estiradas
sin pétalo de flor
tan siquiera.
Soñaste el olor
y no te llega.
Aroma de otro tiempo,
espectro del pasado
que arrastrando
el blanco lienzo,
desnuda el catre
que nunca estuvo
lleno.

La luna está plena
en el cielo.
Se apiada del zagal
que suspira su desconcierto.
crea con sus hilos
blancos un vestido
con su velo.
La noche amanece
con una belleza
en el lecho.
Huele a jardín,
a flor, fruta,
brisa de mar inquieto.
Huele a sal y algas,
luz de luna
jugando con su pelo.
Claudia Ballester Grifo
COSA DE SUERTE.
Nuestra suerte cambia
con una sonrisa al viento,
somos dueños de nuestros
gestos,
de la sutiliza yendo
de puntillas,
sin mover el tul
que envuelve nuestro
cuerpo.

Nuestra suerte cambia
a poco que pongamos
empeño.
Sin hablar,
escuchando el rumor
del agua en su curso,
en su desfilar
por el cauce,
alguna vez seco.

Nuestra suerte cambia,
pero hay que quererlo.
Nos acomodamos
al vaivén de la vida,
nos arrullamos
con la cantinela
del desconcierto.

Nuestra suerte cambia,
pero hay que merecerlo.
Déjemos de arañar sueños
cuando podemos bordar
aciertos.
Dibujemos con las manos
el lugar donde
empezar de nuevo.
Claudia Ballester Grifo

jueves, 12 de septiembre de 2019

La vida.

La vida es el cúmulo
de las experiencias
pasadas y una oportunidad
para dejar un legado
que nos prolongue.
La vida es esa gozada
que independientemente
del tiempo que nos permita
nos ata a la tierra.
Claudia Ballester Grifo

Hacer el bien.

Para hacer el bien
hay que estar muy
necesitado del amor
de los demás.
Hacer el bien revierte
tanto en uno que casi
nos movemos
 por egoísmo.
Claudia Ballester Grifo

Duda

Cuando más inteligente
es uno más duda.
Siempre contempla
más opciones y
lamenta las que deja.
El éxito es para los valientes
y cada uno fragua
el de él
a su gusto y medida.
Claudia Ballester Grifo

La enfermedad.

Un proceso de cáncer y cualquier otra enfermedad puede ser la consecuencia del estrés emocional. Enfoquemos la actitud y el positivismo. Encontrar esos límites que no debemos pasar. Cada uno tiene sus fronteras. '' Tú puedes'' no es suficiente. Cada persona se conoce o debe hacerlo. Cada individuo tiene su cronos. Sin prisas, con intención. Queremos vivir, debemos encontrar el camino para no desfallecer en lo que es un aprendizaje. No hay perfección que nos agobie porque en la imperfección está la genialidad. No arranquemos costras, mejor las evitamos y curamos hidratando. Sin agresividad, con tiempo y calma. Disfrutemos del tiempo que se nos da por el hecho de la oportunidad que se nos presenta. La vida es maravillosa y el hoy es un cuadro precioso.
Claudia Ballester Grifo

martes, 10 de septiembre de 2019

RECUERDOS.
Me miras a los ojos
 y veo en tu sonrisa
ese cuerpo de 16 años
que te cautivó.

Me miras a los ojos y
se enlazan nuestra vidas
en un tango que
conocemos tú y yo.

Me miras a los ojos,
cimbrea mi cuerpo,
marca la silueta la sombra
en la pared.
En la moviola
suena la música
con notas en blanco
y negro, rapsodia
del ayer.

Me miras a los ojos
y se derrite la miel.
Persiste tu mirada y
mi cuerpo de crisálida
extiende sus alas,
sube a tus cielos
y en el arco iris
cabalga hasta tus pies.

Te miro a los ojos,
nos fulmina la luz,
parte nuestras mitades,
recomponemos el puzle.
Yo ya soy tú.
Claudia Ballester Grifo

lunes, 9 de septiembre de 2019

EL AMOR Y TÚ.
Cogida a tu firme mirada,
haciendo malabares
con las perlas de tu sonrisa,
bailando con el fuego
del amor que me juraste
y noto que me profesas.

Prendida del rizo cano,
de luz azul encendido.
Perdida en tus bondades,
descalza y en camisón de hilo.
Asida a tu aroma
de almendro florecido,
besando tus labios,
cálidos y dulces,
bebiendo a sorbos,
ese, tu jerez tan rico.

Pegadita a ti,
sonriendo tu sonrisa,
mecida por tus palabras,
arrullada por tus silencios.
Alzando mis ojos,
el imán atrae
el fogonazo de mis ansias,
me baño en tu bondad,
refugio de mi querer,
lucero mio del alba.

Amaneceré mil saludos
contigo.
Dormiré muchas lunas
estrelladas.
Rugiré como una leona
para defender nuestra morada,
ese nido de amor
que entre tus brazos
todos los días me regalas.
Maullaré como una gatita
apostada a tu ventana
y te acariaré atusando
tu alegría con mis manos
blancas.
El amor rueda sendero
abajo, sonríe al frescor
cada mañana.
Rueda, rueda y rueda
y, siempre nos alcanza.
Claudia Ballester Grifo

Perdiendo la batalla.

PERDIENDO LA BATALLA.
En la duermevela del cansancio
vienen fogonazos de impresiones
enturbiando  mi mente lectora.
Con un libro levitando;
mis entendederas
batallan con la guerra
de las dos Rosas.

Mi cerebro se inclina
a otra lucha.
La guerra de lo micróscopico
ocupa todo mi ser
sensible a su acoso.
Los soldados de mi cuerpo
aniñados y desprovistos
de toda malidicencia
juegan al corro
con los desconcertados
microbios que acuden
al pillaje.

Soldados blancos
de garrote laxo,
sin defender lo propio
por no reconocer
ofensa ni ataque alguno.
Vuelvo a la lectura,
me sumerjo en épocas
del rey Enrique de Inglaterra
con sus traperias para
conservar su trono.
Cierro los ojos y con
la resignación de
su esposa Margarita
de Anjou a dejar corona
y marido atrás,
sigo pensando en mi
propio ejército.

Se preocupan mis
entrañas.
Un persistente pulso
se sienta en silla extraña.
El olor de una rosa
acaricia mi frente
mientras me diluyo
en una bagatela
sin querer pensar
en nada.

Claudia Ballester Grifo

viernes, 6 de septiembre de 2019

Likes

    LIKES.

Vivir pendientes de los
like hipoteca lo genuino.
 Vamos a dejar la puntuación
de nuestra existencia
en manos de otros?
Claudia Ballester Grifo.
FELICIDAD. DÓNDE ESTÁS?
La gente insatisfecha no siente la felicidad porque invierte mucho tiempo en buscar lo que le falta. Siempre un poco más de lo que tenemos.
Una mirada consciente a nuestro alrededor puede abrir un camino de esperanza.
Cuando dejemos de desear lo de los demás, apariencias vanas que se presentan en nuestro espejo como objeto de nuestra mirada.
Cuando seamos capaces de comprender que no hay vida ideal si no asimilamos la nuestra y reducimos las expectativas acomodándonos a lo que haya.
No es conformismo, ni tan siquiera aceptación, es el prisma con el que miramos, el optimismo con el que escanciamos  la toma de la  vida y bebemos de ella.
El esfuerzo que invertimos cada uno en la construcción de nuestras metas. El realizar nuestros sueños trabajados y elaborados mientras dormíamos. Realizados en las vigilias de duras batallas, labrados en la consciencia, sudados en los atardeceres calmos, reseña de nuestro paso por sendas y veredas. Caminar como ermitaños en medio de una sociedad que cobija. Adelante con nuestra vida.
Claudia Ballester Grifo

jueves, 5 de septiembre de 2019

Circulando por la Red.

CIRCULANDO POR LA RED.

El poder de la palabra. El poder de la mente crítica son indispensables para una vida nuestra. Sin  desarrollar esas facultades pertenecemos a otros.
Las tecnologías avanzan rápidamente y nos llevan por autopistas en las que la velocidad no tiene freno. Es una gozada poder compartir, crear lazos, hacer amigos en la red. Nos sentimos incluidos en un nuevo mundo de posibilidades. Un nuevo reto al que nos abalanzamos para no quedarnos    relegados al ostracismo y al olvido.
Circulando rutilantes por este mundo moderno nos acechan peligros que por su sutileza pueden pasar desapercibidos.
Podemos ser encauzados y dirigidos. Una vez se tiene nuestra información somos vulnerables. Empiezan a aparecer motivaciones que nos vienen como anillo al dedo. Vamos entrando cada vez más en una espiral que se va estrechando. Debemos ser conscientes de lo que es real y de lo que tan sólo se reduce a un holograma. Podemos llegar a confundirnos.
Es más necesaria que nunca la mente crítica. El poder y el saber utilizar las palabras como instrumento de nuestro maravilloso cerebro. Nuestra vida debe seguir siendo nuestra aunque sigamos circulando por la Red.
Claudia Ballester Grifo

Vuelta a casa

VUELTA A CASA.
Cuando las nubes racheadas juegan a dibujar espacios en la bóveda celeste.
Cuando el sol amarillea y sonríe a la mañana naciente.
Cuando los perezosos se arrebujan entre sábanas calientes y el bostezo del día les hace cosquillas.
Cuando el aroma del café asciende, penetra en nosotros y nos prepara para el nuevo día.
Cuando los pájaros cantan y el coro de golondrinas pueblan el cielo en sus idas y venidas.
Cuando el mar és sólo una pincelada en el horizonte y las montañas protegen nuestra espalda cercanas, sólidas, silenciosas y fuertes.
Cuando la calma juega con la tranquilidad y en la serenidad el sol avanza.
Cuando septiembre, suave y delicado, de mente despejada nos muestra su mejor cara maquillada de verde y azul, de brisa reconfortante y respiro necesario.
Cuando el sueño se convierte en realidad deseada es hora de partir y volver a la rutina de mochilas, bocadillos, horarios y disciplinas varias.
Se encoge mi corazón. Llora mi alma. La partida se repite todos los años, pero no facilita el camino a casa.
Dos casas anidan en mi corazón: el hechizo del apartamento me delata. El verano es la estación que llena el baúl de mis gracias.
Vuelvo al hogar. Vuelvo a mis navidades y mis pasquas. Vuelvo a los renglones de mi vida planificada.
El calor del sol a mi espalda. Me esperan unos meses y el verano volverá a salir a mi encuentro y se iluminará mi cara.
Espero volver al año que viene y todos los años que pueda arañar a la vida. En ese regateo tengo experiencia. Feliz viernes, amigos.
Claudia Ballester Grifo

La sonrisa.

LA SONRISA
No se puede borrar una sonrisa que ha crecido con la madurez del tiempo y se ha asentado con la experiencia.
No se puede destrozar el trabajo de labranza.
No se puede no recolectar  el regalo de lo que fue semilla. El fruto es el anhelo de la esperanza.
No se puede ignorar la paciencia y calma. El cariño invertido en cada caricia del alma.
No se puede pisar sobre la alfombra bordada con hilos de seda sin descalzar los pies del cansancio de la calle, de las colas y la espera.
No podemos, tras tantos años de aprendizaje y ensayo, pensar tan sólo por un momento que de lo hecho nada queda.
No podemos tirar por la borda lo que hemos escrito en sangre, sudor y lágrimas. La estela del paso de la vida en su desfilar por la vereda...
La sonrisa se queda, perdura y congela el hálito de la muerte cuando nos llega.
La sonrisa es el cuño de una vida fresca, que ha merecido la pena cuando la placidez nos cerca. El sueño nos alcanza, nos abraza y acurruca nuestras ganas en la almohada. Deposita un beso en la frente tersa y blanca. La sonrisa es nuestra.
Claudia Ballester Grifo

El viento.

EL VIENTO
Un fuerte viento urula,
barriendo en la calle,
miserias y esperanzas

Un aire enfadado hurga,
calando en agujeros
y ventanas.

Un dolor punzante,
Se asienta en mi cabeza.
Me hace sentir miedo.
Qué trae este Eos,
o es Tifón?
Es destructivo o
beneficioso?
Se mueve con estrépito
arrastrando  bueno y
malo.
Zarandea sin consuelo,
se presenta dominante
y con fuerza.

Los Anemoi juegan
con nosotros.
La partida de ajedrez
se disputa con mano
de hierro.
Gane quien gane,
los humanos no tenemos
voto.
Nos acurrucaremos
pequeñitos y
esperaremos a que
el tiempo amaine.

Cesará el dolor de cabeza
cuando el silencio gane.
Se recomponga la
electricidad estática
Y la física nos ampare.
Claudia Ballester Grifo

Enamorados

ENAMORADOS.
La pasión mueve montañas. Siembra la semilla que recogeremos en tiempos de calma. Estrecha vínculos y la vida se encarga de acomodarlos.
El amor de la adolescencia puede asentarse y llevar de la mano primaveras frescas. Con un pulso fuerte de caballos desbocados, se puede lidiar con los vaivenes de las hormonas y crear algo bello y genuino. El amor más puro, el que no entiende de intereses.
Dos almas que se juntan porque se hallan gemelas, se complementan o se atraen con fuerza.
Dos miradas que depositaron su interés como una luz incide en una nota. Desmayada, pero en foco de atención.
Sonrisa que precede a la palabra. Contacto de manos  que visualiza que la electricidad es más que física y su melodía alcanza.
Seducción de las palabras, el baile que nos acerca y nos delata. Siendo poco más que niños se aprende que el amor no viene cuando quieres si no cuando la flecha de Eros te apunta y da en la diana. Si logras hacer de ello una alianza, escribes tu vida en pluma de plata. Te deslizas en el tiempo, desembarcas en el hogar, has formado tu casa. Cercas en un gran corazón un amor de dos que es uno.
Claudia Ballester Grifo

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Para Estrella

PARA  ESTRELLA.

Suena el trino desde una jaula.
Contesta el ruiseñor
desde una rama.
Se agudiza mi oído
en la tranquila mañana.
Se escucha el silencio,
se disfruta de la armonía
temprana.

Canciones regalan
mi sentir, desde la distancia.
Las trae una amiga,
me besa el alma.
De puro sentimiento
me reduzco a la nada.
Me he hecho pequeña,
convertida en corpúsculos,
formando parte del todo,
volando sin alas.

El torrente de lágrimas,
arrasa la estola dorada.
Se relaja el tórax,
se afloja la mirada,
bajan los hombros,
suspiro y me encuentro.
Me descubro y te alcanzo.
Dos mentes, dos lugares,
una conexión, un sentir,
una empatia,
dos amigas separadas.

Tus canciones me alcanzan.
Me has contagiado tu sentir,
mi corazón lo recibe
y lo guarda.
Compartimos el sentimiento,
enriquecemos el Karma.
Brilla la luz, aumenta el áurea.
Dos en una,
cortado o café con leche,
según el día
y las ganas.
Claudia Ballester Grifo

lunes, 2 de septiembre de 2019

Buscando

BUSCANDO
Déjame, niña, que me bañe
en el lago de tu mirada.
Son tus ojos dos luceros,
manantial de fresca agua.
Déjame, Rosa del alba,
que toque tus pétalos
de rocío y nácar.
Permíteme abrazar tu risa,
necesito de tu ingenuidad
perlada.

Dos gruesas lágrimas
se deslizan silenciosas
y plácidas.
La madurez rebusca
retozando sus manos
ya ajadas.
Arrugas resecas,
surcos de mil batallas.
Labios finos abriendo murallas.
Suaves valles, campos de
labranza.
Fuego y lucha,
niña préstame tu caballo
de batalla.

Hola, niña!
Canela y alfalfa.
Enlazadas nuestras manos,
se encuentra
nuestra mirada.
Me pierdo en el abismo
del subconsciente
para renacer en el
lienzo de tu mirada.
En los jardines de la
inocencia,
reconozco esas risas
que dejé olvidadas.
Sonríes, niña?
has secado mis lágrimas.
Claudia Ballester Grifo
NO SUFRAS.

Bélinda era una niña pizpireta y graciosa. Una más en la emergente economía de los 70. Una enfermedad desconocida le hacia mearse en las zapatillas, medio dormida, por la noche.
Meona la llamaban en el cole. A temprana edad le tocó aprender a inyectarse la hormona que su cuerpo le negaba, la insulina. Aprendió a desenvolverse entre camas de hospital, urgencias, pruebas varias y ninguna inocente. Agujas, sangre, pus y cirugías.  Belinda jugaba con sus muñecas y soñaba con ser médico. Las cuidaba y protegía y les susurraba ternuras que aliviaban su soledad.
Atípica, diferente, estigmatizada por una enfermedad que iba a redibujar su cuerpo. Aprendió, luchó y nunca jamás se preguntó por qué a ella. Se reinventó cuantas veces hizo falta y desarrolló un amor infinito a la gente.  Ese amor que la hacia sentirse acompañada, que la arropó en sus veladas de agonía, en su dolor constante.
Belinda era una niña que creció lo que le permitió su diabetes. Fue interiorizando los disgustos, suturando heridas, coagulando hemorragias... Se formó y se mostró competitiva en un mundo de iguales. Maduró y formó una familia y ahora, con una mano en su silla de ruedas y en la otra cuidando de su gente dice a todo el que sufra que sí se puede.
Se puede crecer en un mundo interior que se abre como una flor a la mañana.
Se puede sonreír iluminando la mirada porque conocemos nuestro interior y disponemos de alma para regalarla.
Se puede ofrecer porque estamos curtidos en mil batallas. Porque no temenos al miedo, porque besamos la muerte y Le devolvemos su guadaña.
Por qué a mi? Y yo digo, por qué no? Si somos química, cuerpo, arena, polvo en la nada. Pongamos empeño en el vestigio que quede de nosotros. Soñemos que cuando Morfeo  nos alcance dormiremos en sábanas delicadas. Oleremos a rosas, no habrá dolor, nunca más, Belinda ya descansa.
Claudia Ballester Grifo