Quiero hablarte mirándote a los ojos.
Dime, aquí estoy,
luz que se apaga.
Dime mientras aún te doy la mano para que me sientas,
dime mientras esté dispuesta a escucharte.
Quiero hablarte, pero me falta el aire,
me falta la pasión que te regalaba.
Se cayó la estrella que me iluminaba,
pero amigo yo ya era luz antes de todo.
Yo ya era luz y fuego,
camino de paso,
alma errante cuidando y queriendo,
bálsamo y noche de locura.
Quiero hablarte, pero qué te digo,
traicionaste este corazón entregado,
tu cobardía abrazó mi frente,
tu silencio levantó un muro en mi vida.
Entró el río en el mar,
se diluyó el agua,
se ahogó mi agua en tu boca.
la mujer se empondera y surge como abrupta cascada,
fuerte y digna, agua fresca... Cantarína.
Quiero hablarte, mis lágrimas llueven sobre tierra seca y dura.
vergel de esperanza para la arena que se desliza
sobre los dedos yermos de una mujer herida.
Quiero hablarte y tú,
matador de mis días no te dignas a mirarme,
me das la callada como puñalada de muerte y vida.
Claudia Ballester Grifo

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