domingo, 28 de febrero de 2021

CÉFIRO


El día me coge de la mano,

invita a llorar.  

El cielo brumoso despliega el acerado azul con el peso de mil lágrimas. 

Silencio absoluto, espesa calma. 

Quiero llorar flojito, 

no perturbar la tristeza del alma. 


El día me coge de la mano,

me traslada. 

Paseo por un espejismo,

por un laberinto de espejos, 

reflejos, pasadizos sin salida,

me hallo perdida en busca 

de nada. 


Me das la mano, cielo plomizo, 

Llévame muy lejos sin espejos 

de verdad traicionada,

o, tal vez sí, 

muéstrame la crudeza de lo que 

callan las palabras. 


Son tus ojos, Céfiro,

soplo de primavera,

fructífero y suave viento de mis plegarias.  

A tu mirada invoco al perder

 mi mirada. 

Dulce, dulce ensoñación 

de cortina de agua. 


Claudia Ballester Grifo


No hay comentarios:

Publicar un comentario