miércoles, 30 de septiembre de 2020

MIRÁNDOTE


Quisiera tomarme un minuto para dibujar en el cielo un amor que me oprime, un cariño eterno. 
Quisiera mirarme en tus ojos bellos para decirte al oído que estoy dispuesta para el destino y que libre visto sin miedo. 

Hemos hablado hija poco, pero intenso. 
Qué quiero que sepas que tu juventud no es culpable de sentir miedo. 
Nada te reproches, tu conducta es ejemplar y, estudiar, tu empeño. 
Nos movemos en un mundo donde el arrimo es mal consejero. Hacinados en el autobús, las clases una locura de reto. 

No pasa nada, princesa. Mamá asume el riesgo. Vulnerable entre las vulnerables solo te pido un consuelo. 
Hoy mismo pensaba en que si cogiendo el virús, sedada fuera mi puesto, iba a pedir que la consciencia es mi deseo. 
Para hablar con vosotros. Para seguir descansando vuestro sueño. 
Para que no os falte mi cariño y mucho menos mi aliento. 
Para descargar una culpa que sé que sentiriáis sin remedio. 

Te he arrancado una promesa. 
Una mirada de soslayo. 
Te he pedido que me dejes pelear con todas las fuerzas por volver a vuestro lado. 
Si para eso necesito estar tranquila, escuchando mi cuerpo abandonado, que me seden los doctores para que fluya la paz y me ayude en este trago. 

Quiero dormir tranquila sabiendo que me esperáis en el otro lado. 
Voy a luchar con toda la fuerza que vuestro amor me ha dado. 
Tranquilos mis amores, en el cielo bordaré mi nombre para que me sintáis muy cerquita, abrazadita a vuestro amparo. 

Hemos hecho lo que hemos podido. 
No lloréis que vuestras lágrimas son mi llanto. 
Voy a ser vuestro pañuelo, vosotros mi fuerza y mi rosario. 

Mamá. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1OcZIjrv15eNTnY8mkAvfN-CqHV81j3XA

No hay comentarios:

Publicar un comentario