sábado, 12 de septiembre de 2020

MI CIELO


Me miras a los ojos. Dejas que me pierda en la inmensidad de tus miedos. 
No hablas, pero tus gestos gritan la ansiedad y el frío de tus adentros. 
Primer día de clase y la tortura comienza de nuevo. 

Incomprensión lidiando los ruedos. 
Grande mi niña, madura del cielo. 
Sola, muy sola... Flor del desierto. 
Llora una madre la espina clavada en su pecho,
es mantequilla derretida en un pan tierno. 

Mira, preciosa, azul es el cielo,
grande muy grande marcando tu techo. 
Alza tu mano y acaricia su aire, 
en tus manos queda el tangible, 
el infinito de tus sueños. 
Huele a fantasia, imaginación y genialidad...
Aroma que destilas desde que te acuné en mis brazos. 
Confía, rosa mía, tú eres fuerza y encanto. 

Surfeas las olas, tabla en mano. 
Descorchas la vida, bebiendo a tragos. 
Rosa de viento que acaracola mis sentidos,
eres luz y equibrio. 
Confía, porque el futuro es un libro abierto,
tú lo escribes con pulso firme 
y paso decidido. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1bm7YqVdpx20juGX009zU8AW1Ptgq4Jfd

No hay comentarios:

Publicar un comentario