sábado, 26 de septiembre de 2020

LLORA


Llora la sal lo que vuela el alma. 
Ríos que nos llevan al mar,
agua, mucha agua. 
Llora el querer de tanto amarte,
se aprieta el corazón,
sangre, mucha sangre. 
Llora la lira que desgarra,
llega y nos alcanza,
aire, mucho aire. 

Llora y llora y nadie quiere llorarla. 
Qué el llorar es una pena,
pena, pena que no hay que callarla. 
Qué nadie quiere sacar su agüita esmeralda,
se la recoge el pañuelo que disfraza su mirada. 
Rocio de la noche que la luna abraza,
alcahueta de los sueños,
vigía de la esperanza. 

Llora el lucero subiendo la persiana del alba,
No me llores mi niña
que llenamos el mundo de charcas. 
No me llores, princesa o mejor...
llora en cascada. 
Llora y llora para sembrar y recoger
emoción y mermelada. 

Lloran las nubes para llover tu gracia. 
El pecho se abruma en un terreno de escarcha,
los caballos galopan y tu sentir se alza. 
Subes y subes y
el agua te baja.  
Fluyes en el remanso que te transporta y te calma. 
Llora mi niña... Llora y descansa. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1uNbN8eZl7lehh2ZQ8MzOl7CCmvnRkQcA

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