sábado, 19 de septiembre de 2020

DE CORAZÓN


Qué difícil rasgar la lira cuando los cristales de la mariposa vuelan lánguidos. 
Qué difícil dibujar besos cuando los labios  mueren por suspiros traspuestos. 
Qué difícil lidiar en un mundo de ciegos y sordos. 
Qué difícil nadar en un mar de desconcierto y de autocompadecimiento. 

Difícil sí, pero no imposible. 

Qué hermoso despertar cada día con los ojos del cielo. 
Qué hermoso bañarse en oro encendido y recostarse en el argenta del sueño. 
Qué hermoso sentir la complacencia de querer al otro. 
Qué hermoso hacerse agua siendo vapor y deseo. 

Bello el contemplar y atrapar la esperanza para que quede en nosotros. 

Siempre hay que demostrar al abismo para que el volcán vomite su fuego. 
Siempre escucha uno para que hable medio mundo del otro. 
Siempre callan algunos para bien de pocos. 
Siempre el mismo mirar estrecho para enebrar aguja a gusto de cada pecho. 

Nada que no pueda cambiar un corazón hermoso. 

Llueve la bondad que el alma vuela. 
La sonrisa del arcoiris luce con magnánima fuerza. 
Huele a campo y a fresa,
las cadenas que se abren 
y el amor que arropa. 

Versar que atrapa con tinta fresca. 

Claudia Ballester Grifohttps://drive.google.com/uc?export=view&id=1zhgVSj2K62yhcarfCrxluKyoOEos0Sbf

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