miércoles, 27 de noviembre de 2019

EL ODIO LLUEVE.
Su estrella de rizos negros
le marcaba el rumbo
por la senda de la vida.
Dos luceros por botones
que alegraban esa carita de niña.
Baile al andar, deslizando
su frescura sobre una alfombra
de flores y una cucharadita
de ternura.

El cordón umbilical sella
6 primaveras de vientos
cálidos y mariposas
prendidas a su cabello.
De la mano del amor
cruza el muro, traspasa
la incomprensión,
se sumerge en el agua fría.

Se queja la herrumbre,
hiere la entrega de a
uno,
manos agenas que acogen
el fruto de otra semilla.
Llora la niña el tiro
en la nuca.
Cae la madre, los ojos
al cielo, en sus labios
una flor llamando a su hija.
Se destiñe la mezcla de color,
no hay sangre en el agua fría.
Es el odio el que nubla
un cielo atormentado y
llueve agua para ser
bebida.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:

Publicar un comentario