Errante va mi camino,
polvo de tiempo,
telaraña de vestido;
anhelando tu presencia,
el segundo siempre enemigo.
Tiempo... Arena deslizándose en el tobogán de los sentidos
queriéndote,
queriéndote tanto... Muriendo en tu ausencia el suspiro.
Rasga la guitarra un te quiero
gitano y colorido,
fuerte de canto,
grueso de taconeo y tronio,
enciende el cielo de colores divinos,
difuminando el blanco y negro
tus sueños y los míos.
Me besas y la rosa de mi cielo despierta del letargo trasnochado,
responde mi cuerpo al calor,
a tu calor, amor mío,
cerca, muy cerca,
tu cielo, mi mar...
Las olas abrazando los sentidos.
Te envío mi verso,
responde tu corazón encendido,
paseando por la playa,
descalzos los pies...
abrazo de cuerpos rendidos.
Recibe mi sueño
hilvanado de fragancia en el olvido,
alejada de razón que brama
un sinsentido
doblando el sauce su gesto,
al aire sus hojas en murmullos,
mirada de lágrima tierna,
oasis de mi espera,
amado mío.
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario