HOMENAJE A JOSÉ EUSTASIO RIVERA
AUTOR: CLAUDIA BALLESTER GRIFO
PAÍS: ESPAÑA
TÍTULO: HOMENAJE A JOSÉ EUSTASIO RIVERA
AUTOR: CLAUDIA BALLESTER GRIFO
PAÍS: ESPAÑA
TÍTULO: JOSÉ EUSTASIO RIBERA
José Eustasio Ribera entre dos siglos el cauce de sus aguas colombianas,
cristal del modernismo luciendo de su vida una novela,
remanso del siglo XX poeta, novelista, político y diplomático,
viajero en su embajada de protesta ardua.
Once ramas de un tronco humilde,
ramas que se expandieron como paloma blanca,
una beca firmó su destino bailando con el doctorado en Derecho,
casado con las Ciencias Políticas
jurado su compromiso.
Coqueteó con la frontera de Colombia con Venezuela,
se adentró en su Selva Negra,
escribió “La Vorágine” esperando de Nueva York su traducción al inglés,
tonteó con el cine
mas sus exigencias nacionalistas le respondieron con un revés.
El 1 de diciembre de 1928 a las 12:50 calló el ciprés,
su silueta alcanzó del sol su preñez,
mojó su aliento en la leve brisa de una supuesta malaria,
cerebral tormenta que arrugó su sien.
Honra su lienzo la tinta escrita en su piel,
alimento del mundo,
embalsamado su cuerpo viajó por días de puerto a puerto,
desde Nueva York a Colombia,
el pueblo le aclama de pie.
Claudia Ballester Grifo
Embajador Portavoz
Generación Parnaso del siglo XXI
José Eustasio Ribera entre dos siglos el cauce de sus aguas colombianas,
cristal del modernismo luciendo de su vida una novela,
remanso del siglo XX poeta, novelista, político y diplomático,
viajero en su embajada de protesta ardua.
Once ramas de un tronco humilde,
ramas que se expandieron como paloma blanca,
una beca firmó su destino bailando con el doctorado en Derecho,
casado con las Ciencias Políticas
jurado su compromiso.
Coqueteó con la frontera de Colombia con Venezuela,
se adentró en su Selva Negra,
escribió “La Vorágine” esperando de Nueva York su traducción al inglés,
tonteó con el cine
mas sus exigencias nacionalistas le respondieron con un revés.
El 1 de diciembre de 1928 a las 12:50 calló el ciprés,
su silueta alcanzó del sol su preñez,
mojó su aliento en la leve brisa de una supuesta malaria,
cerebral tormenta que arrugó su sien.
Honra su lienzo la tinta escrita en su piel,
alimento del mundo,
embalsamado su cuerpo viajó por días de puerto a puerto,
desde Nueva York a Colombia,
el pueblo le aclama de pie.
Claudia Ballester Grifo
Embajador Portavoz
Generación Parnaso del siglo XXI