jueves, 9 de mayo de 2019

No hay que descender nunca al abismo. La vida es lo suficientemente complicada para que nuestra falta de actitud la agrave más. Nuestro cuerpo es sagrado, no tenemos otro. No hay excusas, la solución la ponemos nosotros. Podemos informarnos, orientarnos y conocernos más. Si las decisiones son las correctas con tiempo y paciencia vamos trampeando. Disfrutemos del camino aunque sintamos dolor. Estamos vivos aunque cada uno sienta sus limitaciones. Bajar al abismo supone un sobreesfuerzo para llegar al nivel del que parten los demás. No seamos el cuchillo que nos hiere.

Claudia Ballester.Grifo.

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