jueves, 25 de enero de 2024

SED DE ESPERANZA

 “El calor de la primera sed nunca me abandonó”. (Ivo Andric)


AUTOR: CLAUDIA BALLESTER GRIFO 

PAÍS: ESPAÑA 

TÍTULO: “El calor de la primera sed nunca me abandonó”. (Ivo Andric)


AUTOR: CLAUDIA BALLESTER GRIFO 

PAÍS: ESPAÑA 

TÍTULO: SED DE ESPERANZA 


Las paredes de mi habitación encierran el aroma de los campos, 

el grito de la discordia galopando alazanes vestidos de guerra, 

me llega el sabor amargo de la ira, 

cerrazón de la mente desnuda de conciencia. 


Mi mano escribe sesgada y contenida, 

me falta el sol de la mañana, 

el calor amigo de su mirada, 

veracidad de las nubes que arrastran

voces calladas,

sarmiento de las manos de barrigas vacías, 

miedos escondidos debajo de la cama. 


El invierno me conmueve con su frío, 

más me pesa la sed del verano, 

se agrietan mis labios con el excesivo azote, 

extremos radicales que hacen daño,

se seca angustiado mi corazón, 

latido de muchas lágrimas que no encuentran sosiego,

se pierden en la ribera de un río que agoniza en su tramo. 


Aún así escucho el trino de un amanecer que escampa, 

recuerdo sus naranjas y amarillos, 

la flauta de su tronada,

el amor haciendo nido en cualquier circunstancia, 

la vida observando como niño, 

agujero de aguja que hilvana esperanza. 


Claudia Ballester Grifo 

Poeta generacional 

Embajador Portavoz 

Generación del 23  Parnaso siglo  XXI

Las paredes de mi habitación encierran el aroma de los campos, 

el grito de la discordia galopando alazanes vestidos de guerra, 

me llega el sabor amargo de la ira, 

cerrazón de la mente desnuda de conciencia. 


Mi mano escribe sesgada y contenida, 

me falta el sol de la mañana, 

el calor amigo de su mirada, 

veracidad de las nubes que arrastran

voces calladas,

sarmiento de las manos de barrigas vacías, 

miedos escondidos debajo de la cama. 


El invierno me conmueve con su frío, 

más me pesa la sed del verano, 

se agrietan mis labios con el excesivo azote, 

extremos radicales que hacen daño,

se seca angustiado mi corazón, 

latido de muchas lágrimas que no encuentran sosiego,

se pierden en la ribera de un río que agoniza en su tramo. 


Aún así escucho el trino de un amanecer que escampa, 

recuerdo sus naranjas y amarillos, 

la flauta de su tronada,

el amor haciendo nido en cualquier circunstancia, 

la vida observando como niño, 

agujero de aguja que hilvana esperanza. 


Claudia Ballester Grifo 

Poeta generacional 

Embajador Portavoz 

Generación del 23  Parnaso siglo  XXI


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