miércoles, 11 de agosto de 2021

FÁBULA DEL AMOR COMPARTIDO

 Autor: CLAUDIA BALLESTER GRIFO 

País: ESPAÑA 

Título: 


FÁBULA DEL AMOR COMPARTIDO 


Había una vez que se era un corazón puro que paseaba por la alameda, iba contrito con un dolor de muelas, iba dolorido sin dormir apenas. 

Elucubraba sobre su situación no tanto por el dolor físico sino por el de amor. Se había entregado a un romance con una bella flor, ella se abría al sol con dulces colores  y un bello olor; se replegaba en la noche con tímido arrebol, cansada de que libaran en ella cosquilleando en su delicado albor. 

El corazón perdió el sentido al verla aunque sabía que su explandor deslumbraba a la naturaleza plena, que combatía por su atención. Tímidamente se acercó para hablarle al oído y enviarle mensajes de aproximación, tentando sus instintos, despertando su ilusión. 

Empezaron una relación. El corazón pasaba a verla en su lienzo de amor, ya bostezando el día, a esas horas que la quietud da paso al silencio de los gestos, a las miradas profundas de noche e intimidad, donde los enamorados se encuentran para abrazarse y besarse con golosa pasión y entrega total. La flor expectante lo recibía bajando su cuello con sentida admiración, recibiendo su mano que la acariciaba con verdadera redención. 

La luna recelaba de este amor. Era su flor entregada, a ella también le podía la pasión, maliciosa y resentida le evitaba su baño de luz 

impidiendo su protección. 

El sol se unía a este complot, ajados sus pétalos los resecaba con traición recogiendo el corazón amante los despojos marchitos de la que fuera una hermosa canción. 

La flor enferma lloraba su desazón, no se sentía con fuerzas, agonizaba en su lecho de dolor. El amante desesperado la abrazaba con candor, hablándole muy bajito, rezando con fervor. Le pedía fortaleza y esperanza en el amanecer, él pensaría en una pócima para darle a beber. 

Andaba en estos pensamientos el atribulado corazón cuando se encontró con un alma bendita, pura magía y evocación. Sabedora de su historia le traía una solución,  un paraguas para protegerse de los rayos de sol, un vestido de luna para aprovechar su radiación de amplio escote de diva para seguir floreciendo y disfrutar de su amor. 


Claudia Ballester Grifo


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