domingo, 26 de junio de 2022

SIN CORAZÓN

 EVENTO DE TERROR DE AMBROSÍA POÉTICA. 


EVENTO: ESCALOFRÍO Y MIEDO 


AUTOR: CLAUDIA BALLESTER GRIFO 

PAÍS: ESPAÑA 

TÍTULO: 


               SIN CORAZÓN 


Ella era una niña con ángel, llena de simpatía, superviviente de un orfanato chino, inteligente con los ojos de luna, bendecida por la suerte de las galletas, el papelito regaló sonrisa y fortuna; ella era una niña deseada, querida. 

Se la llevaron para Madrid, un barrio rico lleno de casas unifamiliares con su terreno verde y piscina, miradores desde sus árboles, casitas de ensueño para conjurar la luna en las noches cuajadas de estrellas, en el silencio de las calles vacías. 

Linuo significaba promesa de belleza, labios de beso escondido en su carita de muñeca, su madre tenía alucinaciones por una hija muerta, la veía acercarse cuando la casa dormía a oscuras y su marido tenía guardia en urgencias; escuchaba ruidos... silencio... pasos de puntillas y se paraba  a los pies de la cama, mirándola, sus ojos lloraban sangre, su pecho mostraba una herida abierta, el corazón latía fuera del arco de sus costillas, parecía que no las tuviera. 


Una noche tras otra se repetía la escena mientras  Linuo dormía en su habitación ajena al terror que rondaba cerca. 

El padre era médico y le administraba tranquilizantes a la madre porque comprendía que no superaba la pérdida de su hija de cinco años. Marina fue sustraída de la casa, secuestrada para agredirla sexualmente y para tráfico de órganos. Su cuerpo apareció totalmente destrozado en un estercolero, de eso hacía ya 10 años, pero las alucinaciones  no desaparecían. 


Esa noche no se escuchó ningún ruido, la casa se encontraba en calma cuando llegó el padre por la mañana. Su esposa dormía plácidamente con una sonrisa delicada. César se dirigió al cuarto de su hija para darle el acostumbrado beso en la  frente, se quedó paralizado, se encontró a las dos  niñas sentadas en la alfombra con las manos enlazadas, Marina miraba con un azul limpio de cielo despejado, su pecho ni señal de ser violentado jugando a muñecas con su hermana, las dos tarareando una melodía de cuna... El padre cayó fulminado. 


Claudia Ballester Grifo



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