A MI COMPAÑERO DE VIDA
A ojos cerrados, mi vida
siempre he apostado por ti, paloma blanca,
toda la vida juntos vistiendo ahora canas,
recuerdos de tantas etapas,
creciendo a tu lado,
aprendiendo a ser mujer entre tus brazos apasionados,
mirada aceituna con esmeralda mirada,
claridad vidriosa de profunda laguna salada.
Tus manos, mi amor
consuelo cálido del dolor de mi cielo,
paz y beso de este cuerpo sediento de tu pleitesía buscando aligerar mi sufrimiento.
Tu sonrisa un oasis donde amanecía el sol de mi despertar contento,
siempre abrazada a ti,
bebiendo de tu aroma de almendro,
en la noche oscura,
cerrados los ojos
sintiendo el respirar de tu corazón
palpitar de mi mano en tu rostro.
Te adoro con la fuerza del tiempo deshojando el calendario,
por lo vivido y acontecido,
por lo que estamos viviendo,
por ese susurro velado que se repite cuando dormimos,
por ese te quiero que se escapa como un mantra
en cada suspiro de mi pensamiento.
A ojos cerrados otra vida contigo,
y si yo parto primero,
me quedo en un rinconcito de ese corazón que quiero,
para hablarte y quererte,
sin dejarte nunca solo,
para esperarte con mimo y correr a tu encuentro.
Claudia Ballester Grifo
No hay comentarios:
Publicar un comentario