SOMBRAS DE BOCA FRÍA
Nostálgica me muevo en una bruma de miserias,
eluyendo sombras de boca fría y garras de fiera.
Camino por el impersonal escenario de grises sobre negro
en una noche de luna nueva.
Mi corazón olvidado en una mesa,
tal vez en aquel café,
¿te acuerdas?
donde cayó el sol en una copa de Martini
diluyendo los cubitos de mi fresca boca.
Me quedé en el invierno de las cavernas,
frío cerval del glaciar instalado en mi conciencia,
suplicando a la estrella más grande
un poquito de su tibieza,
sonriendo desde la esquina de la cárcel de mi tristeza.
¡Oh, mi sol!
Latido de mi grandeza,
ligada a tu fuerza, a tus ganas y nobleza,
a la sonrisa de las nubes en tu fiesta,
al halago del verano surfeando
con destreza,
escalando las olas,
trepando asperezas,
soñando un nuevo día,
¡gran sol de mis penas !
Claudia Ballester Grifo

No hay comentarios:
Publicar un comentario